Ben Berger y Morris Chalfen fueron dos empresarios que en 1946 compraron los Detroit Gems, equipo de la NBL (National Basketball League), cuando todavía no existía la NBA. Lo trasladaron al Estado de Minnesota y nació los Minneapolis Lakers, de ahí su nombre, “los lagos”, por la cantidad que había en aquella ciudad.
Consecharon en sus primeros años grandes éxitos, los Lakers consiguieron cinco campeonatos seguidos (1949-1954). Esto lo obtuvieron por las elecciones del draft (George Mikan), a los fichajes de los ex-jugadores universitarios del Estado en el que estaba la franquicia, y al entrenador John Kundia.
Sin embargo, se estaba cociendo la creación de la NBA, y ellos dos tuvieron un papel importante en su desarrollo, junto con otros propietarios de franquicias consiguieron fusionar la NBL y BAA en 1949, y a partir de ahí nació lo que conocemos como NBA.
Gracias a esta inversión, los Lakers consiguieron ser los primeros dominadores de la liga más importante del Mundo(5 anillos en los 6 primeros años de la NBA), pero aparecieron los Boston Celtics, su auténtico enemigo y empezarón a ganar anillos año tras año, lo que les relevo a la segunda plaza en número de anillos ganados.
1960 sería un año importante para la franquicia porque se desvinculó de Minneapolis, y se trasladó a Los Ángeles, nacía la “fiebre amarilla” y muchos componentes formarían parte del Salón de la Fama, entre ellos, Jimm Pollard, George Mikan, Vern Mikkelsen, Slater Martin y Clade Lovelette.
A estos dos hombres les debemos mucho, compraron una franquicia perdedora y la convirtieron en una de las más grandes, hoy tiene 14 anillos de la NBA y es el segundo equipo que más veces ha ganado la competición, solamente les supera los Boston Celtics con 16 anillos.
Pero sobre todo hay que quedarse con “la excelencia”, con aquellos jugadores que marcaron época, y que muchos de ellos están entre los 50 mejores jugadores de la historia de la NBA. Pero eso es otra historia, ya iremos hablando de jugadores míticos de esta franquicia.
