Pertenece a la primera dinastía de lo que hoy conocemos como los Angeles Lakers. No llegaba a los dos metros de altura pero consiguió posicionarse como uno de los mejores jugadores de baloncesto dentro de la NBA.
Toda su etapa como profesional la jugó en los Minneapolis Lakers. Llegó a ser considerado en 1952 como el mejor jugador de la época. Jim Pollard ganó cinco anillos en la NBA con el número 17 a sus espaldas.
Como todo buen jugador de baloncesto, nunca abandonó la cancha y cuando se retiró como jugador profesional, pasó a convertirse en entrenador. Su último equipo, antes de su fallecimiento en 1993, fue Miami Floridians.